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El ácido estearidónico: un ácido graso omega-3 de origen vegetal con gran potencialidad

FUNCIONALES Chile

Los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (AG-PICL) de la familia omega-3, eicosapentaenoico (20:5, EPA) y docosahexaenoico (22:6, DHA) son ampliamente conocidos por sus efectos beneficiosos para la salud humana. A ambos ácidos grasos se les atribuye un papel fundamental en la regulación de numerosos aspectos de la función cardiovascular incluyendo inflamación, enfermedad arterial y coronaria y anticoagulación (1, 2, 3). Además, al DHA se le asocia con el desarrollo y función del sistema nervioso y visual y con efectos prometedores sobre la función cognitiva en pacientes con enfermedades neurodegenerativas.

En la dieta humana, los peces marinos son la mejor fuente de EPA y DHA. Sin embargo, el consumo de pescado en numerosos países, incluido Chile, es mucho menor que el indicado por las recomendaciones nutricionales. Esto debido, probablemente, al elevado costo de estos alimentos, dada la creciente escasez de este recurso derivado, principalmente, de la sobreexplotación de los recursos pesqueros a nivel mundial. Adicionalmente, se debe considerar que el EPA y el DHA, debido a su elevado número de insaturaciones (dobles enlaces carbono-carbono) en su estructura molecular, son ácidos grasos con alta susceptibilidad a la oxidación, por lo cual los productos que los contienen tienen una vida media notoriamente menor que aquellos que contienen ácidos grasos omega-3 procedentes de fuentes vegetales.

Una alternativa viable a la ingesta directa de EPA y DHA es el consumo de ácidos grasos omega-3 procedentes de fuentes vegetales. El más abundante de ellos es el ácido α-linolénico (18:3, ALA) el cual se encuentra en aceites extraídos de nuez, lino, soya, chía y rosa mosqueta, entre otros. El ALA es un ácido graso esencial que puede transformarse en el organismo en EPA y DHA a lo largo de la cadena metabólica de los ácidos omega-3. Sin embargo, el primer paso de la cadena metabólica, donde el ALA es transformado en ácido estearidónico (18:4, SDA) es catalizado por la enzima Δ6-desaturasa, que presenta una escasa actividad en humanos. De esta forma, la síntesis metabólica de SDA resulta muy poco eficiente. La actividad de la enzima Δ6-desaturasa se reduce aún más en algunas condiciones fisiológicas como el envejecimiento, o patológicas como diabetes, niveles elevados de colesterol y de estilos de vida, como lo son el consumo de alcohol y tabaco. Así, una ingesta adecuada de SDA puede minimizar el problema de la escasa conversión del ALA en metabolitos superiores al evitar la etapa catalizada por la enzima Δ6-desaturasa, la más limitante en el proceso de bioconversión de ALA en EPA y DHA. De hecho, se ha comprobado que la conversión metabólica de SDA es más efectiva que la conversión del ALA en AGPICL omega-3: mientras un consumo de 1 g de SDA equivale a entre 200 y 300 mg de EPA, es necesaria la ingesta de 4.3 g de ALA para obtener esa misma cantidad de EPA.

El SDA está presente de forma natural en ciertas especies de algas, hongos y en algunas especies de borragináceas y primuláceas. Las fuentes vegetales más ricas en SDA son Echium plantagineum (12-15% SDA sobre ácidos grasos totales en el aceite de semilla) y Buglossoides arvensis (18-22% SDA).

Los aceites refinados extraídos de semillas de estas dos especies han sido recientemente evaluados positivamente como nuevo ingrediente alimentario ("novel food ingredient") por la EFSA (European Food Safety Authority). El SDA también puede encontrarse, aunque en pequeñas proporciones (<4% del total de ácidos grasos) en pescados grasos como sardina y salmón. Debido al interés suscitado recientemente por el SDA y sus posibles aplicaciones, algunas compañías han desarrollado procesos de modificación genética para obtener aceites vegetales con elevado contenido en SDA, alcanzando por ejemplo niveles de 20% de SDA sobre ácidos grasos totales en aceite modificado de soya.

Se han descrito numerosas evidencias sobre los efectos beneficiosos, o potencialmente beneficiosos, del SDA en la salud humana derivados de una ingesta controlada de este ácido graso. Las principales evidencias se detallan a continuación:

En base a las evidencias expuestas en el artículo publicado por la Unidad de Alimentos, Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), Universidad de Chile es factible considerar que el SDA, un ácido graso omega-3 de origen vegetal, puede tener potenciales aplicaciones en el tratamiento o prevención de diversas patologías, con efectos similares a otros AGPICL omega-3 como el EPA y el DHA.

El hecho de que los aceites ricos en SDA se obtienen principalmente de fuentes vegetales, hace de estos productos una alternativa más sostenible y renovable que los tradicionales aceites de pescado empleados como fuentes alimentarias de EPA y DHA, además de minimizar problemas asociados con el aceite de pescado tales como su sabor, estabilidad y vida media.

El desarrollo de estrategias de modificación genética de especies vegetales para obtener aceites ricos en SDA ofrece productos a bajo coste, aunque la oposición que existe actualmente por parte del consumidor hacia los organismos modificados genéticamente hace aconsejable evaluar la explotación potencial de recursos naturales de origen vegetal con fines agronómicos para obtener aceites con SDA.

El reciente interés por el SDA tanto por parte de la industria como de la comunidad científica pone de manifiesto la necesidad de realizar trabajos adicionales que confirmen la efectividad de este ácido graso en ensayos in vivo e in vitro en diversas patologías y la mejor forma de suministrar este ingrediente activo como parte de una dieta equilibrada, con especial atención a la hora de evaluar su biodisponibilidad.

Además, plantea un desafío agronómico referido a la producción masiva de plantas cuya semilla aporte SDA en condiciones comercialmente atractivas. Cabe destacar que Echium plantagineum y Buglossoides arvensis crecen en forma silvestre en países con clima mediterráneo. En Chile, Echium (conocida como "viborera") es una maleza que crece desde la sexta hasta la novena región. Buglossoides es una planta también silvestre que crece desde la octava a la undécima región. Ensayar la producción programada de estas especies, tal y como se ha hecho recientemente con la chía (Salvia hispanica L) en Chile, para evaluar la potencialidad del aceite con alto contenido en SDA extraído de sus semillas, puede representar un desafío interesante.

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